Deiá nos gustó mucho, con todo el pueblo en la sierra y bien chiquito.
Y la cala nos encantó, salvo las asquerosas aguavivas, que me picaron en la frente mientras hacía snorkel y la guacha se escondió. Al rato nos dimos cuenta que estaba lleno de aguavivas chiquitas (y algunas más grandecitas) y no nos metimos más... pero igual a Dal también lo picaron en la pierna y se le hizo una marca roja inchada que se le fue a las horas. Mi frente me dolió toda la tarde, pero no me marcó nada. Las $&#@*&$#@&% también se veían desde las piedras: miren esta última foto donde solo se ve agua, si miran bien (y la agrandan) puede que descubran a alguna...
Después almorzamos en el restaurante de la cala, con una vista espectacular (vean más abajo el videito con gaviota incluida) y como ya nos habían espantado del agua, nos recomendaron caminar un poco para llegar a la parada anterior del bus (que si lo perdiamos no sabiamos como volver...).
Después almorzamos en el restaurante de la cala, con una vista espectacular (vean más abajo el videito con gaviota incluida) y como ya nos habían espantado del agua, nos recomendaron caminar un poco para llegar a la parada anterior del bus (que si lo perdiamos no sabiamos como volver...).
Nos dijeron que era media hora caminando pero a la hora y media decidimos salir de los acantilados y tratar de subir a la ruta. Costó, nos metimos por medio de casas y de casualidad (pura casualidad) llegamos a la estación del bus 5 minutos antes de que pase!!! si lo hubieramos calculado no nos salía!! jajajaja
Próxima y última entrega: Palma
1 comentario:
¡Qué lindísimo todo !!. Lo compartimos con ustedes y se los ve lindísimos ¿es el bronceado?. Besotes.
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