martes, 7 de julio de 2009

Seguimos por la isla...

El día del cumple de mamá y nuestro ante último día nos fuimos a Deiá, al pueblo y después nos fuimos caminando por un caminito de tierra unos kilómetros hasta la Cala de Deiá.

Deiá nos gustó mucho, con todo el pueblo en la sierra y bien chiquito.



Y la cala nos encantó, salvo las asquerosas aguavivas, que me picaron en la frente mientras hacía snorkel y la guacha se escondió. Al rato nos dimos cuenta que estaba lleno de aguavivas chiquitas (y algunas más grandecitas) y no nos metimos más... pero igual a Dal también lo picaron en la pierna y se le hizo una marca roja inchada que se le fue a las horas. Mi frente me dolió toda la tarde, pero no me marcó nada. Las $&#@*&$#@&% también se veían desde las piedras: miren esta última foto donde solo se ve agua, si miran bien (y la agrandan) puede que descubran a alguna...

Después almorzamos en el restaurante de la cala, con una vista espectacular (vean más abajo el videito con gaviota incluida) y como ya nos habían espantado del agua, nos recomendaron caminar un poco para llegar a la parada anterior del bus (que si lo perdiamos no sabiamos como volver...).



Nos dijeron que era media hora caminando pero a la hora y media decidimos salir de los acantilados y tratar de subir a la ruta. Costó, nos metimos por medio de casas y de casualidad (pura casualidad) llegamos a la estación del bus 5 minutos antes de que pase!!! si lo hubieramos calculado no nos salía!! jajajaja








Próxima y última entrega: Palma

1 comentario:

G.R. dijo...

¡Qué lindísimo todo !!. Lo compartimos con ustedes y se los ve lindísimos ¿es el bronceado?. Besotes.