La verdad es un pueblo chiquito, muy bonito, pero que se recorre en unas horitas nada más. Como nosotros no teníamos vuelta hasta más tarde aprovechamos a caminar bien la ciudad antigua y también los alrededores. Hay una senda que va hasta el pueblo vecino y sigue, es parte de la llamada ruta del Quijote... también se puede hacer en
El castillo que se ve es un parador: o sea, un hotel. Todos los castillos y fortificaciones que se podían restaurar, el gobierno se las vendió (¿o es alquiler?... mmmm) a una empresa privada y los refaccionaron y los usan como hoteles y restaurantes. Muy buena idea para mantener el patrimonio histórico.
No hay testigos fotográficos, pero después de un rico almuerzo en un restaurante medieval (¡lo que compran los turistas, ilusos ellos!!!) nos tiramos en las piedras con vista a las sierras, y dormimos una siestita... jeje
Después Pau y Dal hicieron cumbre en esta sierra. Fue muy interesante, porque había orégano salvaje y había un aroma en el ambiente increíble!!!!
Después Pau y Dal hicieron cumbre en esta sierra. Fue muy interesante, porque había orégano salvaje y había un aroma en el ambiente increíble!!!!
Esta plantita nos llamó bastante la atención y damos un premio de 15 días de estadía completa en Madrid a quien nos diga cuál es su nombre!!!
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