Después de un buen desayuno nos fuimos a ver el mar, en Suances, y después llegamos a la histórica ciudad de Santillana del Mar, que no es Santa, ni llana y no tiene mar... jeje
Santillana del Mar es un pueblo medieval calificado como Conjunto Histórico Artístico y es uno de los reclamos más conocidos a nivel turístico de Cantabria. No es para menos: las calles empedradas, el empeño de sus locales en proteger la belleza de sus edificios y la tranquilidad de sus calles ofrece al viajero una agradable sensación y una caminata de esas que se alargan sin que apenas nos apercibamos del paso del tiempo.
Santillana del Mar fue un enclave importante en la Edad Media y nos lo cuentan las formidables edificaciones como la Colegiata, la plaza de Ramón Pelayo, la Plaza mayor, la Casa Consistorial o los conventos de Regina Coeli y de San Ildefonso.
Con ganas de seguir conociendo lugares y tratando de escapar a las lluvias pasajeras, seguimos viaje...
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