Volvimos al barco y luego de una medio larga espera nos despedimos de Aswan para bajar por el Nilo (hacia el norte) hacia el Templo de Kom-Ombo, del siglo II a.C. y hecho por los ptolomeos (no egipcios).
Tiene una curiosidad: todos los elementos aparecen duplicados y perfectamente simétricos a ambos lados del eje central del templo: el lado izquierdo se consagró a Horus el viejo, mientras que el lado derecho se dedicó a Sobek, el dios cocodrilo. Fijense los detalles de los jeroglíficos, los relieves, miren los ombligos... increíble.
Tiene una curiosidad: todos los elementos aparecen duplicados y perfectamente simétricos a ambos lados del eje central del templo: el lado izquierdo se consagró a Horus el viejo, mientras que el lado derecho se dedicó a Sobek, el dios cocodrilo. Fijense los detalles de los jeroglíficos, los relieves, miren los ombligos... increíble.


Tuvimos la suerte de ver Kom-Ombo con luna llena (es esa luz redonda en las fotos, arriba del templo) y de verlo casi solos, ya que era bastante tarde. El verlo de noche, con las luces artificiales nos dio otra visión del templo, que creo sino hubiera sido uno más del viaje. Fue una lástima que nos hubieramos perdido el show de laser, pero como salimos tarde de Aswan...
En la siguiente foto los dioses están bañando con eternidad al faraón. Es una de mis representaciones favoritas, y el poder entender un poco el significado de algo "escrito" hace tanto tiempo hace que se te ponga la piel de gallina...
Vean los colores que todavía se ven en la columna de hace 2000 años, y todos los detalles en la ropa del faraón con la pollera rara... increíble!!!
Vean los colores que todavía se ven en la columna de hace 2000 años, y todos los detalles en la ropa del faraón con la pollera rara... increíble!!!
La foto anterior no deberíamos haberla hecho, porque nos tuvimos que sentar en un bloque de granito lleno de jeroglíficos, que tocándolo lo gastamos y lo teñimos de negro, con la grasa que hay en nuestra piel... pero fue más fuerte que nosotros.
Según nos comentaron, el mensaje del templo es una sabia lección egipcia: con el reparto de poder entre dos dioses (Horus y Sobek), ambos realizaron un gran esfuerzo por entenderse y conquistar la armonía y estabilidad necesarias para gobernar en paz. Por ello ambos dioses son ejemplos metafóricos y artísticos que el resto del mundo debería contemplar y comprender: el entendimiento siempre lleva a buen puerto.
Después que sacaramos todas las fotos que quisimos volvimos en dirección al barco y una horda de egipcios (modernos, obviamente, musulmanes) nos estaba esperando gritando en español y con los brazos llenos de chilabas (vestimenta típica)...
Como nos habían comentado que esa noche teníamos fiesta chilaba, y nos teníamos que disfrazar, nos atrevimos a preguntar un poco a estos egipcios.
¡Para qué! Se nos tiraban encima con ropa, nos ponían las chilabas encima, nos separaron a los seis y atocigaban a cada uno por separado, un horror!!!
Y una vez que nos probamos todo, empezó el regateo... que 500 dirhams, que 400, que es un robo, que es mucho, nos sacamos la ropa, que 200, amagamos que nos vamos, nos juntamos con Belén y Santiago, que nos hagan precio por los cuatro, que nos agarran del brazo, que volvemos al local, que vienen unos nenes vendiendo collares, que es caro, que menos, que 150, que no, que nos vamos, que nos persigue, nos grita 120, nos damos vuelta: 100 o nada! y listo, cerramos. Al menos Dal y yo, porque Belén y Santi colmaron su paciencia y se fueron hacia el barco de mal humor... que los siguen persiguiendo, que 150, que 120, yo les digo que pagamos 100, el egipcio me dice que no, que no digamos nada, que 120, ellos no, que 100, subimos al puente del barco, que 80!!!! Una atosigación importante!!! Belén y Santi terminan comprando las chilabas sin regateo y mirando tranquilos en el barco. A los 2 minutos llegan Mari e Isaac que les cobraron 120 y que por 20 dirhams también compraron 48 collares! jajajaja ¡Qué aventura!
Algo que detesto de la cultura musulmana, o al menos lo que vimos en Marruecos y en Egipto, es el descaro con el que te acosan, te tocan, te agarran y te quieren vender cualquier cosa. Le preguntas si algo es de oro, te dicen que si, le preguntas si lo mismo es de plata, te dicen que sí, le preguntas si lo mismo es de onix y también te dicen que sí!!! Y obviamente siempre lo que te quieren vender es de cemento o de plástico extruído... hay que tener cuidado y estar preparado para esto.
Al final fuimos a la fiesta chilaba, los seis disfrazados al mejor berever turista, porque en realidad en la calle no vimos a nadie con tantos colores en sus ropas... jajaja
Bailamos, hicimos juegos de competencias, tomamos un licor sin alcohol (obviamente, mundo musulman) de una fruta rojo ciruela que a mí me gustó y a Dal le pareció muy dulce. Si me acuerdo el nombre lo agrego... ¡Muy divertido!
Nos divertimos mucho, pero luego de un día super largo estabamos todos durmiendo re temprano. Mañana tenemos otro día de templos...
1 comentario:
Fascinante todo !
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